VIRGEN DE GUADALUPE
 
VIRGEN DE GUADALUPE
OTRAS APARICIONES DE LA VIRGEN
CRÓNICA DE UNA VIDA ANUNCIADA
Enlaces

   
 

 
Esta imagen corresponde al rostro original estampado en la tilma de Guadalupe, antes de que fuera retocado con pintura.
Estás contemplando, pues, el rostro original de la Virgen.
Imagen
Quieres leer algo que no sólo te sorprenderá sino que te cambiará para siempre? Entonces lee lo que la ciencia ha descubierto en el manto de la Virgen en Guadalupe:

1. Se ha hecho pasar un rayo láser en forma lateral sobre la tela, detectándose que la coloración de la misma no está ni en el anverso ni en el reverso, sino que los colores flotan a una distancia de tres décimas de milímetro sobre el tejido, sin tocarlo. Los colores flotan en el aire, sobre la superficie de la tilma.

2. A una distancia de 10 centímetros de la imagen, sólo se ve la tela de magüey en crudo: los colores desaparecen. Estudios científicos no logran descubrir el origen de la coloración que forma la imagen, ni la forma en que la misma fue pintada. No se detectan rastros de pinceladas ni de otra técnica de pintura conocida. Los científicos de la NASA afirmaron que el material que origina los colores no es ninguno de los elementos conocidos en la tierra.

3. La fibra de magüey que constituye la tela de la imagen, no puede perdurar mas que 20 o 30 años. Hace varios siglos se pintó una réplica de la imagen en una tela de fibra de magüey similar, y la misma se desintegró después de varias décadas. Mientras tanto, a casi 500 años del milagro, la imagen de María sigue tan firme como el primer día. La ciencia no se explica el origen de la incorruptibilidad de la tela.

4. La temperatura de la fibra de magüey con que está construida la tilma mantiene una temperatura constante de 36.6 grados, la misma que el cuerpo de una persona viva.

5. Uno de los médicos que analizó la tilma colocó su estetoscopio debajo de la cinta que María posee (señal de que está encinta) y escuchó latidos que rítmicamente se repiten a 115 pulsaciones por minuto, igual que un bebé en el vientre materno.

6. A inicios del siglo XX, un hombre escondió una bomba de alto poder entre un arreglo floral, el cual colocó a los pies de la tilma. La explosión destruyó todo alrededor, menos la tilma, que permaneció en perfecto estado de conservación.

7. En el año 1791 se vuelca accidentalmente ácido muriático en el lado superior derecho de la tela. En un lapso de 30 días, sin tratamiento alguno, se reconstituye milagrosamente el tejido dañado.
8.De acuerdo con el doctor Juan Homero Hernández Illescas se comprueba, con admirable exactitud, que en el manto de la Virgen de Guadalupe está reproducido el cielo del momento de la aparición: la mañana del solsticio de invierno de 1531 (martes, 12 de diciembre).
El solsticio de invierno para las culturas prehispánicas significaba: el Sol moribundo que vuelve a cobrar vigor, el nacimiento del nuevo Sol, el retorno de la vida. Ya que el solstico de invierno es el punto en el cual la tierra, en su recorrido en torno al Sol, da un cambio de dirección en su orbita y comienza a acercarse al astro rey. Con este cambio de dirección se tiene la impresión de que el Sol va recobrando su fuerza y que el invierno va debilitándose.
Para los indígenas el solsticio de invierno era el día más importante en su calendario religioso, era el día en que el Sol vence a las tinieblas y surge victorioso. Por esto no es casual que precisamente en ese día la Virgen de Guadalupe haya presentado a su Hijo Jesús a los pueblos indígenas porque así ellos pudieron comprender que Ella traía en su seno al Dios verdadero.

En el manto están representadas las estrellas más brillantes de las principales constelaciones visibles desde el Valle del Anáhuac aquella madrugada. Allí están las constelaciones completas. Las estrellas se encuentran agrupadas como en la realidad.

A) En el lado izquierdo del manto de la Virgen (a nuestra derecha porque la vemos de frente) se encuentran “comprimidas” las constelaciones del sur:

Cuatro estrellas que forman parte de la constelación de Ofiuco (Ophiucus).

Abajo se observa Libra y a la derecha, la que parece una punta de flecha corresponde al inicio de Escorpión (Scorpius).

Intermedias con la porción inferior, se pueden señalar dos de la constelación de Lobo (Lupus) y el extremo de Hidra (Hydra).

Hacia abajo se evidencia la Cruz del Sur (Crux) sin ninguna duda, y a su izquierda aparece el cuadrado ligeramente inclinado de la constelación de Centauro (Centaurus).

En la parte inferior, solitaria, resplandece Sirio.

B) Lado Derecho de la Virgen

En el lado derecho del manto de la Virgen se muestran las constelaciones del norte:

En el hombro, un fragmento de las estrellas de la constelación de Boyero (Bootes), hacia abajo a la Izquierda le sigue la constelación de la Osa Mayor (Ursa Maior) en forma de una sartén. La rodean: a la derecha arriba, la cabellera de Berenice (Coma Berenices), a la derecha abajo, Lebreles (Canes Venatici), a la izquierda Thuban, que es la estrella más brillante de la constelación de Dragón (Draco).

Por debajo de dos estrellas (que todavía forman parte de la Osa Mayor), se percibe otro par de estrellas de la constelación del Cochero (Auriga) y al oeste, hacia abajo, tres estrellas de Tauro (Taurus).

De esta manera, quedan identificadas en su totalidad y en su sitio, un poco comprimidas, las 46 estrellas más brillantes que rodean el horizonte del Valle de México.

La extraordinaria distribución de las estrellas en el manto de la Virgen no puede ser producto del azar. Pues ninguna distribución al azar puede representar con exactitud y en su totalidad las constelaciones de estrellas de un momento determinado.

9. Estudios oftalmológicos realizados a los ojos de María han detectado que al acercarles luz, la retina se contrae y al retirarla, se vuelve a dilatar, exactamente como ocurre en un ojo vivo.

10. La ciencia descubrió que los ojos de María poseen los tres efectos de refracción de la imagen de un ojo humano.

11. A partir de 1979, el doctor en sistemas computacionales y licenciado en ingeniería civil José Aste Tönsmann, fue descubriendo el misterio que encierran los ojos de la Guadalupana.Se descubrieron en ellos diminutas imágenes humanas, que ningún artista podría pintar. El pequeñísimo diámetro de las córneas (de 7 y 8 mm) descarta la posibilidad de pintarlas, sobre todo, si se tiene en cuenta el material tan burdo sobre el que está estampada la imagen.

El doctor Aste Tönsmann afirma que en el momento en que Juan Diego fue recibido por el obispo Zumárraga, la Virgen María se encontraba presente, invisible para los que allí estaban, pero observando toda la escena, y por tanto, tenía reflejadas en sus ojos las imágenes de todos los ahí presentes, incluyendo al mismo Juan Diego.

Cuando el vidente desplegó la tilma y cayeron las rosas, la imagen de Nuestra Señora se estampó en el ayate, tal como estaba en ese instante, es decir, llevando en sus ojos el reflejo de todo el grupo de personas que observaba el milagroso acontecimiento.

Son dos escenas y las dos se repiten en ambos ojos. De esta manera la Virgen de Guadalupe quiso dejarnos una “fotografía del hecho” de su estampación milagrosa. Es legítimo pensar que si Juan Diego hubiera traído la imagen ya estampada en el ayate, Zumárraga no le habría creído

El doctor Aste Tönsmann sostiene que una de las pruebas más contundentes de la existencia de las figuras en los ojos de la imagen de la Virgen de Guadalupe, es justamente su presencia en ambos ojos y el hecho de que ocupan las mismas posiciones relativas, es decir, aparecen en el lugar correspondiente a los reflejos en las córneas de una persona viva. El resultado asombroso por sí mismo, elimina la posibilidad del azar.

Los procesos utilizados para la verificación de las imágenes encontradas en una fotografía de la Virgen de Guadalupe y la comprobación de su existencia en otras fotografías de ella misma son acordes con el método científico. Los procesos más importantes son los siguientes:

1) El “mapeo”, que consiste en tomar las coordenadas de pares de puntos equivalentes en la superficie de los dos ojos, y, mediante Regresión Lineal, encontrar dos funciones matemáticas que permitan calcular las coordenadas “x” e “y” de cada punto equivalente, de un ojo en el otro. La coincidencia de las imágenes encontrada a través de este método es impresionante.

2) La “serie de transición”. Gracias al proceso de metamorfosis (Morphing) el doctor Aste encontró series de imágenes que muestran una secuencia de transición entre el rostro descubierto en una de las córneas y su equivalente en la otra.

El resultado de 20 años de cuidadoso estudio de los ojos de la Virgen de Guadalupe ha sido el descubrimiento de 13 minúsculas figuras, afirma el doctor José Aste Tönsmann. Mediante el proceso de digitalización de imágenes por computadora descubrió el reflejo de 13 personas de acuerdo a las leyes de Purkinje-Samson.

1.- UN INDÍGENA OBSERVA CON ATENCIÓN: Aparece de cuerpo entero, sentado en el suelo. La cabeza del indígena está ligeramente levantada y parece dirigir su mirada hacia arriba, en señal de atención y reverencia. Destacan una especie de aro en la oreja (arracada) y huaraches en los pies.

2.- EL ANCIANO: A continuación del indígena se aprecia el rostro de un anciano, de calva grande, nariz prominente y recta; ojos hundidos que ven hacia abajo y barba blanca. Los rasgos coinciden con los de un hombre de raza blanca. Su gran parecido a la cara del obispo Zumárraga, como aparece en las pinturas de Miguel cabrera del siglo XVIII, permite suponer que se trata de la misma persona. ¿El tamaño de ésta imagen? Una cuarta parte de un millonésimo de milímetro.

3.- EL HOMBRE JOVEN: Junto al anciano está un hombre joven con facciones que denotan asombro. La posición de los labios del joven parecen dirigir la palabra al presunto obispo. Su cercanía con él ha llevado a pensar que se trata de un traductor, pues el obispo no hablaba náhuatl. Se cree que se trata de Juan González, joven español nacido entre 1500 y 1510.

4.- JUAN DIEGO: Se evidencia el rostro de un hombre maduro, con aspecto indígena, con barba rala, nariz aguileña y labios entreabiertos. Lleva un sombrero con forma de cucurucho, de uso corriente entre los indígenas dedicados a las faenas del campo en esa época. Lo más interesante de esta figura es la tilma que lleva anudada al cuello, extiende el brazo derecho y la despliega en dirección a donde se encuentra el anciano; la hipótesis del investigador supone que esta silueta corresponde al vidente Juan Diego.

5.- UNA MUJER NEGRA, UN HALLAZGO SORPRENDENTE: Detrás del supuesto Juan Diego, aparece una mujer de ojos penetrantes que mira con asombro. Sólo pueden verse el busto y la cara. Es de tez morena, nariz achatada y labios gruesos, rasgos que corresponden a los de una mujer de raza negra. El padre Mariano Cuevas en su libro: “Historia de la Iglesia en México” comprueba que el obispo Zumárraga había concedido en su testamento la libertad a la esclava negra que le había servido en México.

6.- EL HOMBRE BARBADO: En el extremo derecho de ambas córneas aparece un hombre barbado, con facciones europeas al que no ha sido posible identificar. Muestra una actitud contemplativa, su rostro expresa interés y perplejidad; mantiene la mirada hacia el lugar en donde el indígena despliega su tilma.

UN MISTERIO DENTRO DEL MISTERIO: (Compuesto por las figuras 7, 8, 9, 10, 11, 12 y 13). En el centro de ambos ojos aparece lo que se ha denominado “grupo familiar indígena”. Las imágenes son de diferente tamaño a las demás, sin embargo estas personas guardan entre sí un mismo tamaño y componen una escena diferente.

(7) Una mujer joven de rasgos muy finos que parece mirar hacia abajo. Tiene sobre su cabello una especie de tocado: trenzas o cabello entretejido con flores. Sujeto a su espalda se distingue la cabeza de un bebé en un rebozo (8)

A un nivel más bajo y a la derecha de la joven madre está un hombre con sombrero (9) y entre ambos, se observa una pareja de niños (hombre y mujer, 10 y 11). Otro par de figuras, esta vez de hombre y mujer maduros (12 y 13) se encuentra de pie, atrás de la mujer joven.

Este hombre maduro (13) es la única figura que el investigador no ha podido encontrar en ambos ojos de la Virgen, sólo está presente en el derecho.
imagen
imagen
En 1531 hacía diez años que México había sido conquistado. La cultura y la religión del llamado «Nuevo Mundo» se había caracterizado siempre por la precisión vivencial que tenía de los conceptos Verdad y Dios («Teotl», en náhuatl). El término «Nelliliztli», verdad, proviene del verbo náhuatl nel-huayua, significa: «echar raíces, afianzarse, consolidarse» . Es por esto que los antiguos mexicanos concebían sus creencias religiosas y sus prácticas morales como «lo más verdadero, estable y venerable» de la vida, y se castigaba con la muerte a quien atentaba contra estos valores.

Desde esta idea de verdad-nelliliztli nacía en el náhuatl el deseo de contemplar a su dios supremo, Ometéotl, nombre que significa, «Aquel por quien se vive». Por su parte, los tlamatinime, sabios del pueblo mexicano, enseñaban que el hombre podía conocer a la Verdadera Realidad, es decir, a Ometéotl a través de las «flores y los cantos» del mundo, entendiendo por «cantos» a la poesía, y por «flores» a las manifestaciones de la divinidad.

San Juan Diego fue un mexicano de habla náhuatl; él conocía el profundo significado de las palabras de su lengua. También fue un conocedor y practicante de la fe católica –nueva en su tierra y en su tiempo–, la misma que abrazó con confianza, y que plenificó el sentido de sus creencias más hondas.

Cuando San Juan Diego estaba angustiado por la enfermedad de su tío, Santa María de Guadalupe lo consoló diciéndole: «Escucha, ponlo en tu corazón, hijo mío el menor, que no es nada lo que te espantó, lo que te afligió; que no se perturbe tu rostro, tu corazón. No temas esta enfermedad ni ninguna otra enfermedad.. . ¿No estoy aquí yo, que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy la fuente de tu alegría? ¿No estás en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos? ¿Tienes necesidad de alguna otra cosa?» María se proclama así como una eficaz intercesora de los hombres ante Dios.

¿Cuál era en sí la misión de María en el pueblo náhuatl? La Virgen aclara el porqué de su aparición en México. Ella se presenta como la «Madre de Dios»: «In-nicenquizca- comicac-Ichpocht li-Sancta María, in- Inantzin-in- huel-nelli- Teotl»: «Soy la perfecta por siempre, Virgen Santa María, venerable Madre del muy verdadero Dios»; y además, como «Madre nuestra», cuando le dice a san Juan Diego: «¿Cuis-amo-nican- nica-nimo- natzin?»: «¿Acaso no estoy aquí yo, tu Madre venerable?»

El 12 de diciembre es la fiesta de la Virgen.


   
   
 
Escríbeme
Cualquier sugerencia, crítica o comentario será bien recibido y me ayudará a mejorar mi web. Me interesa tu opinión.